Enseñar a los robots a moverse es algo que se puede hacer gracias a los avances tecnológicos modernos. Sin embargo, las formas de hacerlo pueden ser bastante variada. Por ejemplo, ahora la IA de Google ha puesto en marcha un estudio para poder entender cuál es la mejor forma que hay para entrenar a los robots con patas para que estos puedan moverse en el mundo real.

La naturaleza y la IA de Google para enseñar a los robots a moverse

Para que la IA de Google pueda enseñar a los robots con patas a moverse hay diversos métodos. Sin embargo, hay unos que son más efectivos que otros ya que, los investigadores de Google IA, indican que tal vez la mejor opción para ello es la propia naturaleza.

Con el fin de probar esta teoría los investigadores tomaron millones de videos de canes y otros animales afines mientras estos realizaban movimiento. De este modo, luego, pasarían a entrenar a los robots.

En concreto, los investigadores, usaron más de 200 millones de videos para entrenar a los robots. Al principio de todo esto se hacía uso de un sistema de aprendizaje por refuerzo, bastante similar a que se emplea en los perros al ser entrenados. De igual forma, los robots recibían recompensas cada vez que estos realizaban una acción de forma satisfactoria.

Un punto importante a mencionar es que el tiempo realmente usado como base para el entrenamiento, fue de 8 minutos. Obviamente, los robots fueron puestos a más de 50 pruebas de movimiento para obtener los datos efectivamente. Los robots podrían aprender a realizar actividades como el trote llevando incluso el mismo ritmo que tienen los canes.

¿Qué importancia tiene este descubrimiento?

Determinar de qué forma entrenar a estos robots es importante. Generalmente, se piensa que para que estas máquinas se muevan es necesario que esta sea programada. Sin embargo, aunque este método es efectivo, con él se pierde la posibilidad de adaptación y aprendizaje que ha traído la inteligencia artificial.

Gracias a esta investigación, se logró determinar que al usar la capacidad de la IA como el machine learning y combinarla con un estilo de aprendizaje operativo. Todo esto, sin eliminar la posibilidad de adaptación y aprendizaje de la IA.

Si bien en estos momentos los resultados no son tan pulcros. Como los resultados obtenidos con la programación sistemática, la realidad es que estos son más prometedores. Debido a que, a la larga un robot con un sistema de aprendizaje adaptativo puede tener más posibilidad de funcionar en diferentes ambientes del mundo real.

Pero no solo eso, sino que el proceso de enseñanza se reduce significativamente, puesto que en lugar de tener que programar manualmente cada acción. La IA puede comenzar a tomar el control de su propio aprendizaje para luego ponerlo en práctica. El uso de las técnicas empleadas por la IA de Google, puede hacer que un robot tenga una mayor adaptabilidad a los ambientes del mundo real.